miércoles, 1 de febrero de 2012

Alexei dice: "Un día voy a echar un huevo, ¿sabes?"

Ayer, tras sacarlo del baño, le estoy secando y señalándose los "cojoncillos" me salta con estas. Como debí poner cara de "¿Ein?", me aclara, "si, como las gallinas, porque tengo dos, ¿ves?". Apaga y vámonos. Le dije "nene, eso no es así, se llaman huevos porque se parecen por la forma, pero tu no pones huevos como las gallinas", y me contesta "ahhhh, ¡vale!, pero yo no veo que se parezcan en nada". No quiero ni pensar en el momento de "si los bebés están en la tripa de las mamás hasta que nacen, ¿quién los metió ahí?"

Y claro, ahora me asalta a mi la duda existencial de porque se llaman huevos si no se parecen en nada, vamos, como un huevo a una castaña, válgame la redundancia. La vida de una madre es muuuuuy dura.

lunes, 30 de enero de 2012

En dos sitios a la vez

En el cole del niño ahora hacen unas charlas sobre temas diversos, pero dentro del horario escolar, con lo que no las hacen para madres trabajadoras (fuera de casa, se entiende), muy interesantes, pero lo de siempre, las madres que trabajamos nos quedamos fuera, total, si trabajamos es por que nos interesa una mierda la educación de nuestros hijos, está claro (¿se nota que estoy calentita con el tema?).
El caso que la semana pasada, había una charla sobre el TDAH, que no creo que mi cachorrillo de el perfil, pero tengo bastante curiosidad por conocer algo sobre el tema. Bueno, pues a ver cómo me las compongo para poder asistir. Horario de 2 a 4, vale, pues voy al curro por la mañana y a medio día me escapo, no falto nunca, salvo para ir al médico, pues ya está, le comento a mi jefe que tengo médico y punto. Total, llevo una semana casi sin voz y tosiendo como un perro y para que leches voy a ir al médico si no me va a hacer ni puñetero caso. Salí de trabajar zumbando a la 1, mi jefe no me miro con buena cara, pero me hice la loca, pa' lo que me queda en el convento.... en quince minutos estaba en casa (puede que con multa por exceso de velocidad por la M-40 incluida), solté los bártulos, comí en 10 minutos (por decirlo de alguna manera, realmente me metí en el buche lo primero que pillé en la nevera), cogí un cuaderno, un boli y salí zumbando (otra vez) para el cole de Alexei. Llegué justo a la hora, como una loca entro en el cole y le pregunto al conserje donde es la charla de lo del TDAH y me dice que en la biblioteca (tampoco podía ser en otro sitio, es un cole pequeño).
Vale, subo corriendo, ya hay allí unas 15-20 madres que no conozco de nada, es que ni me suenan (lo de los dos padres que había era anecdótico), joder, esto es un nido de víboras, digooooo, de marujas, ahhh si, espera, conozco a dos, una de ellas, vecina mía con tres niños que se cree la madre del año porque se tira la vida metida en el colegio en todos los fregaos, la típica madre por-culera, pues vale, saludo, me siento, apago los móviles y tras problemas con el portátil de la chica que daba la charla (que yo hice como que no sabía ni lo que era un "oldenadol") empieza a hablar sobre la autoestima, que fue por donde se quedaron el día anterior.
JODERRRRR, era una charla de dos sesiones y me he perdido la primera, que desastre que soy, bueno, de algo me enteraré en esta. La charla sigue que si autoestima de los niños esto, que si no hay que criticar al niño, que hay que criticar la mala acción del niño, blablablabla, a los 5 minutos me pareció que no tenia que ver nada con el TDAH, a los 15 minutos seguían dale que te pego con lo de la autoestima, yo ya mas mosca que en un pavo en navidad, a la media hora lo tenia claro, JODER, ME HE COLADO EN OTRA CHARLA, ¿Y DONDE OVARIOS ES LA DEL TDAH? si el conserje me ha dicho que es aquí y no hay muchas más salas... A todo esto estaba al fondo de la biblioteca, cualquiera se sale sin llamar la atención y con lo brujas que son todas, pues decidí quedarme, total, algo aprenderé sobre aumentar la autoestima en los niños, media hora antes de terminar y seguian blablabla sobre la autoestima (¿a que no parecía que pudiera dar tanto de si?), se pasa una hoja de asistencia, donde claramente arriba pone: "Cómo prevenir la drogadicción en el seno de las familias", charla a la que no me apunte cuando pasaron la circular (eran tres sesiones y ni me plantee faltar tres días al curro) y por tanto mi nombre no consta en la lista. Cuando me llega la lista, me hago la tonta, coloco la hoja, saco el boli, me atuso el pelo y se lo paso al de al lado sin firmar (con la soltura que te dan años de facultad presentándote a exámenes y sin tener ni puñetera idea y firmando como Perica la de los Palotes para que no corriese convocatoria). Veo que el tío se queda un poco descolocado y cuando le vi intención de hacerme notar que no había firmado le pregunte que si le dejaba el boli y como era hombre (y sólo pueden estar a una cosa), ya le distraje y se le olvido preguntar (esta soltura la tengo de currar toda mi vida laboral con hombres).

A todo esto termina la charla y salgo escopetada a por Alexei para que no se lo lleven a la actividad extraescolar, ya que he venido, pues le recojo a las 4 y pasamos más rato juntos esta tarde. Oigo que mi vecina galopa detrás de mi como una loca, para enterarse de que como que estaba allí, porque no había venido a la otra y demás, vamos, para hacerme la ficha completa. Me pillo en la puerta de clase y sin resuello me salta: "¿como que has venido hoy?", y yo le contesto con carita inocente "chica, pues ya ves, que el otro día no me pude escapar del curro, pero hoy si, ja'te que interesante ha estado" antes muerta que decirle que venía a la charla del TDAH y que me he colado.
Alexei se pone loco de contento de que haya venido a buscarle a clase en lugar de ir a la actividad a buscarle.

Bueno, pues cuando llego a casa, miro la circular sobre la charla del TDAH y efectivamente era el dia ese, PERO DE FEBRERO NO DE ENERO, le he dicho a mi medio limón que si se lo dice a alguna madre del cole, me quedo viuda. Que por cierto, no fue sólo cosa mía, el también estaba convencido de que era en Enero.
A todo esto, ahora que lo pienso, el conserje los tiene cuadrados, ni puñetero caso me hizo a lo que le pregunte, el tío me mando para arriba con el resto de marujas sin oir si quiera lo que le había preguntado, ¿es cosa mía o los hombres de cualquier edad y/o condición pasan de escucharme? porque que me pase en casa, lo tengo ya asumido, pero esto ya empieza a mosquearme.
En resumen, busco cacharro que me permita estar en dos sitios a la vez, pago bien.

jueves, 26 de enero de 2012

De vuelta

Si, he estado desaparecida más de dos meses, Feliz Navidad, Feliz año, espero que os hayan echado muchas cosas los reyes y demás. Pero ¿cómo han podido caer tan mal las Navidades este año?, aun estoy recuperándome de ir de la Ceca el sábado y a la Meca el domingo, las comilonas, la pila de juguetes que deja Papá Nöel, los Reyes Majos y todo el que pasa por casa estas fechas, aleeeee, como si no hubiese un mañana.
Ando muy liada en el curro, que manda narices que ahora que tengo el culo más al aire que nunca este currando como una cerda. Y cuando digo al aire, lo digo en sentido figurado y en sentido literal, que estoy pasando un frió en este puñetero edificio, que ya quisieran los pingüinos en el polo.
Y es en el curro donde tengo un ratico para escribir, en mi otro trabajo, el de madre, es imposible sentarme ni 10 minutos en el ordenador sin que me requieran para algo y al final, tras varios intentos, acabo desistiendo y más cabreada que una mona.
Pero he vuelto, que es lo importante, estoy intentando retomar los blogs a los que soy adicta (la lectura para mi es adicción, como para otros el tabaco, etc.) y comentar las entradas para que sepáis que estoy viva, agotada, pero viva.
Seguiremos informando

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Charlas imposibles con mi medio limón - Llamada misteriosa

Estoy hasta el cuello de trabajo, tengo que escribir un post-mortem (un informe de una avería en un sistema que se ha complicado) y estoy revisando mil logs para averiguar que pudo pasar para que se perdiesen todos los datos de un File System, medio loca ya, me suena el móvil y sin mirar descuelgo. Oigo una voz de ultra-tumba que dice muy bajito "bisibisibisi echar bisibisi ahora mismo", "¡koño! una llamada guarra" pienso, nunca me han hecho una llamada así y la una de la tarde, creo yo, no son horas, pero quien soy yo para desanimar a un pervertido. Muy seria con voz neutra le digo: "¿que me vas a echar qué cuando?", mientras miro de reojo de qué número me están llamando. Ya más claro me contesta "¡koño! que no puedo hablar más alto", vale, es mi medio limón, que acaban de despedir a Fulanito y Menganito, uno de ellos hoy pasaba por la oficina a comer con los compis, que ahora curraba en casa y se ha encontrado el numerito. Vamos, que lo mismo es que te hagan una llamada guarra, a que te llamen para contarte la guarrada que les han hecho a unos compis. En fin, por lo menos eran empleados (y no putos esclavos subcontratados) con pleno derecho y les despedirán con sus 45 días, que a estas alturas a las que estamos, yo me daba con un canto en los dientes. Y son gente buena, en breve encontrarán un trabajo mejor, seguro. ¡Suerte chicos!

martes, 8 de noviembre de 2011

Echo de menos

Echo de menos la época en la que trabajaba en la oficina, que me sentía parte de algo, pese a estar subcontratada, el ambiente que había, el "espíritu S." se llamaba el buen rollito corporativo. Cuando desayunaba con mis amiguitas del café, las de calidad, la de márketing, la de operaciones, la de contratos, ... porque en mi departamento solo había hombres. Echo de menos también el café con mis chicos, aunque acabase hasta el moño de tanto fútbol y tanto marujeo, que luego dicen de las mujeres. Las cenas de navidad, las reuniones de departamento donde nos mentían decían que todo era guay, nos daban de cenar y nos ponían un humorista.

Claro que, no echo de menos el paseito en metro y autobús hasta que llegaba a la oficina, hora y pico de ida y otro tanto de vuelta, ni las jornadas de 10-12 horas de curro, que salia agotada y encima no me agradecieron jamás, las reuniones absurdas donde el contenido útil era cero, los cambios de nombre de los departamentos, los acrónimos absurdos, las palabrejas raras para definir cosas que ya tenían nombre, pero que quedaban mu' fashion....

Estoy laboral-nostálgica, hace 12 años que entre de becaria en S. (luego subcontratada, me mandaron a cliente, murió S. y ahora currando para la empresa que la absorbió) y me parece que hace tantooooo. Este día de la marmota que vivo en T. sin saber si seguimos, si nos vamos al paro, si dejamos de ser subcontratados, ... no es sano.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Alexei dice: "Los caballos venían cataclando"

Este niño tiene últimamente tiene unas salidas... de siempre las palabras que no sabe, se las inventa, como en el caso de las comedoras, pero hace un par de días, estábamos jugando a los Clicks y me dice: "mamá, venían los caballos cataclando a lo lejos...", empecé a reírme y le dije: "¿comorrr?, empezó a ponerse colorado(que ahora empieza a tener vergüenza) y me responde: "si, mamá, que venían los caballos haciendo cataclón, cataclón, cataclón".

Señores de la RAE, anoten el nuevo verbo "cataclar" que yo ya lo he adoptado en mi vocabulario.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

La re-vuelta



He vuelto a volver de vacaciones, válgame la rebuznancia. Me cogí días en septiembre hasta que Alexei empezase el cole y oyes, que ni los he visto, al final no he hecho nada de lo que pretendía, a saber:


  • Levantarme tarde todos los días
    Esto en lenguaje de una MT es no levantarse antes de las 7 de la mañana, con levantarme sobre las 9 me daba por satisfecha. Pues imposible, el jodio niño parece que se lo huele y a las 7-8 ya estaba con "hoooolaaaaaa, te quiedo muchooooo", el resto del año si le dejas, no da señales de vida antes de las 10, que el fin-de está genial, pero cuesta Dios y ayuda levantarle entre semana.

  • Fregotear cosas que normalmente no me da tiempo a hacer a fondo
    Con Alexei pegado a mi, descolgar las cortinas ya ha sido todo un triunfo. Y cuando digo pegado a mi, es agarrado a mi pierna, que por más que le decía: "nene, suelta, que le tengo mucho cariño a esa pierna, la tengo hace 38 años y además me hace juego con la otra", pues nada, el me respondía: "mamá, es que te quiedo mucho, estoy mu' contento de que estés co-migo tol día, quiedo que estés co-migo siempre" (que se te parte el alma, no me digas, lástima de primitiva que no tocaaaa).

  • Guardar las cosas de la piscina, bañadores toallas y demás, salvo las imprescindibles que usáramos hasta el cierre de la piscina
    ¡Ja! aun siguen en un lado del estudio que me da las siete cosas bajarlas al trastero, porque tengo que jugar al tetris, quitar lo que esta en su lugar, para meter la bolsa de la piscina y demás complementos y lo que está ahí ahora, ¿que hago con ello? si no recuerdo mal es la manta de la cama, que después de dos meses en en tinte me decidí a ir por ella justo cuando empezaba la piscina, ¿podré mandar al tinte el capazo de la piscina con todos bártulos dentro y recogerlos dentro de dos meses cuando ya sea tiempo de poner la manta de la cama?

  • Hacer deberes con Alexei, por lo menos que recuerde las letras, que va a llegar al cole "asilvestrao" total
    Pues "asilvestrao ha llegao", pa' mi que no se acuerda de escribir su nombre, vergüenza me da cruzarme con la profe el viernes que es el único día que la veo. Según Alexei "los deberes son un dollo" y eso que consisten en pintar y poner cuatro letras, va a flipar cuando sea un poco más mayor, que lástima, no me digas.

  • Usar la Thermomix a saco, ya que estoy en casa.
    Salvo ocasiones contadas, ni a quitarle el polvo me ha dado tiempo, cada vez que hago amago de hacer algo, me falta el ingrediente más básico: lentejas, arroz, azúcar, huevos, pero Dios Santo, ¿en qué casa falta azúcar? eso si, tengo almendras fritas al no se que, pimientos choriceros (¿ein?), leche evaporada y demás cosas raras.

  • Recoger los resultados de las ecos de la revisión anual de la gine y llevarselas junto con los análisis, a ver si se apiada de mi y me manda hierro o algo, que estoy arrastrada por las esquinas.
    De esta tarde no pasa que las recoja, si es pasar por la puerta y parar un momento (así llegaremos a navidad, fijo), claro que también tengo que comprar el regalo de cumple de mi cuñado, gastar un vale de no se que, bajar a comprar, .... lo que se llama el arte del "a la que vas" o gracias a Mari Pili se que también se llama grupaje, véase 4 Maris y un destino, uno de mis blogs favoritos.

  • Terminar las ochocientas cosas que tengo a medias del ganchillo
    Nada, lo único de provecho que hice fue ir a por ovillos para hacerle un abriguito a Alexei y empezar otras tantas cosas más, el nivel de las cosas que tengo empezadas es exponencial pero curiosamente el abriguito está casi terminado.
    Sin contar los ovillos que rondan por casa, eso tiene que ser un síndrome o algo, comprar ovillos de forma compulsiva.
    Lo que si he terminado mientras estaba en la piscina, son unos vestidos para la Barriguitas de mi sobrina que me tiene en un altar la criatura, me dice: "tía, ¿como que tu sabes hacer vestidos a las muñecas y mi mami no?" que yo la respondía: "porque estoy más zumbada que tu madre, reina y ya es decir" (para mi hermana: nena si lees esto, si, estas zumbada, lo de saberte todas las ofertas de suavizante y demás de todos los supermercados, es grave, alguien te lo tenía que decir y mejor que sea tu hermana mayor). Algunos de los diseños se pueden ver en Multiply.
Lo único bueno de volver al curro es que estoy sentada todo el santo día, que voy al baño cuando no me queda más remedio (momento "aparta que me meo"), que me tengo que recuperar de tantos días sin parar.

P.D.: El porqué del dibujo, versión 1: me disfracé de madrastra de Blancanieves en la fiesta de la clausura de la piscina, no pongo mi foto porque el jodio vestido negro que llevaba me marcaba las lorzas, gracias señores fabricantes de disfraces por hacer tallas únicas...
El porqué del dibujo, versión 2: me he sentido como una madrastrona (calificación que me aplicaba mi tía cuando era niña y me ponía en plan bruja con mis hermanos), venga a gritarle al niño por unas cosas y por otras, entre que él está desmadrado después de tanto verano y una que con el cansancio acumulado no tiene paciencia, pues un no parar, oiga.